18 de diciembre de 2018

Industriales estiman caída del PIB manufacturero de 6,2% en 2016 a 3 - 3,5% en 2018 por desaceleración económica, contrabando y altos costos laborales

Industriales estiman caída del PIB manufacturero de 6,2% en 2016 a  3 - 3,5% en 2018 por desaceleración económica, contrabando y altos costos laborales

 La Cámara Nacional de Industrias (CNI) en su Informe  Anual de Evaluación de la Industria Manufacturera 2018  manifiesta que continuará la caída de la tasa de crecimiento del PIB del sector industrial. En 2016 el PIB industrial registró una tasa de crecimiento de 6,2%,  en 2017 descendió a 3,3% y se estima que en 2018 continúe la tendencia de desaceleración del crecimiento industrial entre 3% a 3,5%, señaló el presidente de la CNI, Horacio Villegas. 

Las razones que provocaron esta desaceleración son: 1) los altos costos laborales producto del incremento salarial y el segundo aguinaldo, 2) el creciente contrabando e informalidad y 3) la desaceleración de la economía nacional. 

Los rubros más impactados por la desaceleración económica industrial son alimentos, bebidas, textiles, manufacturas de madera, cuero, cemento, metalmecánica y el sector farmacéutico.

La desaceleración y estancamiento industrial se  produce en todos los departamentos. Profunda alarma se manifiesta en las industrias de Chuquisaca y Tarija, puesto que están en un franco proceso de decrecimiento. 

Incrementos salariales 

Particular preocupación genera a los industriales el empoderamiento y fuerte influencia de la COB en las decisiones del Gobierno Nacional, que impulsan un conjunto de factores adversos para la inversión privada industrial como son el incremento al salario mínimo nacional y al haber básico, el segundo aguinaldo, la ley de empresas sociales y los reglamentos técnicos industriales y otros, que restan productividad a la industria nacional frente a los productos importados.

Empero, no sólo son los incrementos salariales, sino también la inflexible política de contratación y desvinculación laboral que promueve la COB en coordinación con el Ministerio de Trabajo que desincentivan la generación de empleo nuevo formal y productivo y la mantención del empleo existente. 

El incremento salarial 2018 y el segundo aguinaldo se aprobaron en un contexto adverso de caída en 30% de las utilidades de las empresas en el país a septiembre de 2018 respecto de similar periodo de 2017 (muestra de 66 empresas = alrededor del 30% del pago del IUE). 

Los industriales ratificamos nuestra firme posición de que se anule el decreto supremo de pago del segundo aguinaldo.

Contrabando e informalidad 

Adicionalmente, las principales preocupaciones del sector industrial en 2018 que redujeron el ritmo de la actividad industrial fueron el masivo contrabando y el creciente comercio informal.

De acuerdo a estudios del sector privado, el contrabando representa más  de 2.200 millones de dólares por año que se expande a la economía  nacional a través del comercio informal, perjudicando a las ventas de la industria formalmente constituida. 

En 2018, el contrabando de productos manufacturados (alimentos, textiles, muebles, farmacéuticos, bebidas alcohólicas,  calzados, entre otros) y el creciente comercio informal constituyeron una  competencia desleal y desigual para las industrias formales. 

En este escenario, los esfuerzos de lucha contra el contrabando por parte de la Aduana Nacional de Bolivia, el Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando y el Senasag fueron insuficientes y se requiere una decisión política clara y contundente de lucha frontal contra esta actividad ilícita. 

Desaceleración económica
En los últimos años los industriales expresamos  en diferentes espacios públicos y privados nuestra profunda preocupación por el clima de desaceleración económica y porque vivimos en un escenario de exclusión en los planes y políticas públicas del Gobierno Nacional.  El diálogo público – privado en los últimos años para el sector industrial fue absolutamente improductivo. 

Expresamos nuestra preocupación porque en 2018 persistió el clima de desaceleración macroeconómica caracterizado por los déficits gemelos (fiscal y comercial), se acentuó el descenso en el nivel de las reservas internacionales netas, se devaluaron las monedas de países vecinos que incrementaron las importaciones legales e ilegales y aumentó la deuda pública interna y externa.

En la reunión de presidentes y gerentes del sector industrial 2018 manifestamos que este escenario tiene un impacto negativo sobre la inversión, producción y generación de empleo formal. Se está poniendo en serio riesgo el desarrollo del país. Los industriales manufactureros nos declaramos en proceso de extinción bajo el actual modelo económico. 

A octubre de 2018 la balanza comercial del sector industrial manufacturero reflejó un déficit de 2.658 millones de dólares, superior en 1,2% a similar periodo de 2017, lo cual confirma el incremento de las importaciones industriales y la caída de las exportaciones industriales con sello “Hecho en Bolivia”.   

Perspectivas 2019

Desde la CNI advertimos que en 2019 continuará el proceso de desaceleración de las actividades económicas y que primará el escenario político de cara a las elecciones presidenciales, descuidándose aún más el aparato productivo nacional. 

Los industriales le recordamos al Presidente Evo Morales, puesto que es su obligación como primera autoridad del país,  encarar políticas públicas destinadas a la industrialización manufacturera del país y proponer un diálogo público – privado productivo y con resultados que en los últimos años no se generó.

Los industriales ratificamos nuestro compromiso de contribuir al desarrollo de Bolivia con inversión, producción, generación de empleo y aporte con nuestros impuestos. 



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